Boca, bajo la dirección técnica de Claudio "Bichi" Borghi, derrotó 2-0 a Palmeiras en un partido amistoso para despedir al mítico estadio Parque Antarctica (que será demolido para una posterior reconstrucción con miras al mundial de Brasil en 2014) y ambos equipos revivieron uno de los duelos mas emocionantes de la última década. Al ver a los clásicos rivales dentro de la cancha, se hizo imposible no recordar a aquellos encuentros vibrantes por las Copas Libertadores de 2000 y 2001, donde en ambas se impuso el equipo argentino por penales, primero en la mísmisima final, y en la segunda oportunidad en semis.
La cuestión es que los dos clubes, ya lejos de aquellos tiempos de gloria, buscan rearmarse para poder pelear en los primeros puestos en sus respectivos campeonatos; cabe recordar que Boca viene de quedar 17º en el Clausura, mientras que Palmeiras se ubicó 10º en el Brasileirao. Ambos salieron a la cancha a mostrar la nueva imagen que tal vez impriman en el proximo torneo, y quien terminó dejando la mejor impresión fue Boca. Línea de tres en el fondo, cuatro en el medio, un enganche juvenil (Cañete) y Mouche y el intratable Viatri, para lograr un triunfo que le da aire al Xeneize (que respira aliviado porque Palermo y Riquelme están a punto de arreglar su continuidad). Los goles del partido, Viatri tras un rebote del arquero, y Muñoz que la encontró servida en el área, ambos, sobre el final del primer tiempo.
La era Borghi comenzó a rodar, y en eso anda Boca, intentando encontrar el rumbo antes de que sea demasiado tarde para dar marcha atrás. Se inicia una nueva etapa, y la ilusión (y obligación) de ir por el título comienza a tomar forma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario